miércoles, 28 de agosto de 2013

EL AMBIENTE CULTURAL EN LA EDAD MEDIA




La educación monástica
La  Iglesia salva el tesoro  y la cultura de los pueblos; esta tarea y misión providencial la cumple la Iglesia mediante una institución de grandísima eficacia educadora: el monacato.
La pedagogía monástica no fue un proyecto de estudios o de normas educativas ideadas por algún pensador. Sin embargo fue esencialmente la creación sólida de una firme institución, capaz de ir dominando con la piedad el trabajo y el estudio, la fuerza del ambiente. Los monasterios constituyen grandes colonias educativas a cuyos alrededores se van formando grandes núcleos de población.
Entre los monasterios hay que contar en primer lugar los de orden benedictina; en la Edad Media alcanzan su máximo desarrollo hasta convertirse en el eje de la educación monástica occidental. Después se desarrollan los monasterios y conventos de otras órdenes como lo cluniacenses y cistercienses y los de los franciscanos y los dominicos que también contribuyeron a la cultura y a la educación medieval.
En los monasterios lo esencial era la vida religiosa y sólo subdiariamente la cultura y la educación. Su aspecto intelectual era muy bajo pero en cambio fue muy elevado su lado moral y espiritual. Su finalidad educativa más importante era la formación de los monjes.
Los obispos se preocuparon a lo largo de la alta Edad Media de la formación de aquellos jóvenes que querían acceder al sacerdocio. Recomendaban de esta forma a los párrocos esta formación, constituyéndose las escuelas parroquiales. Ellos mismos organizaron, junto a las catedrales, centros de estudio que recibieron el nombre de escuelas episcopales o catedralicias.

Las escuelas catedralicias 
En ellas la enseñanza estaba a cargo de un didascalus, aunque también participaba en ésta los mismos obispos, monjes y sacerdotes. Las escuelas catedralicias estaban destinadas principalmente a la formación de los clérigos. Su enseñanza estaba constituía por materias realistas y humanistas.
La educación de la mujer no sufrió tanto como la del hombre, puesto que su vida se transcurría en la tranquilidad del hogar doméstico. Para educar a sus hijas las personas poderosas acudían a veces a profesores civiles, pero la mayoría las entregaban a las religiosas. En los conventos se copiaban libros y se hacían labores.

Educación palatina y estatal
Con el transcurso del tiempo la educación monástica y eclesiástica medieval se había ido deteriorando.
Carlomagno observó las deficiencias de la cultura eclesiástica y seglar de su tiempo y trató de subsanarlas. Para ello empezó por organizar su palacio, una escuela a la que asistieron él mismo, su familia y algunos nobles seleccionados por el servicio de la Iglesia y del Estado. Al frente de ella puso a Alcuino. En la escuela se enseñaba toda clase de materia, desde lo más elemental, como la escritura o la lectura, hasta los humanistas en latín.
Dicha escuela de palacio consiguió hacer de los toscos guerreros que rodeaban a Carlomagno personas instruidas y amantes de la cultura. Carlomagno organizó dos escuelas destinadas a la enseñanza de la música religiosa. Se crearon escuelas de dos grados: pequeñas y episcopales. En las primeras se enseñaba la lectura, la escritura, la gramática y música. En las segundas comprendía las siete artes liberales y debían servir de preparación a la teología.

La escuela palatina no cesó con la muerte Carlomagno sino que continuó con su hijo Luis el Piadoso.

Educación caballeresca
Otro elemento de la educación seglar de la Edad Media lo constituye el desarrollo de la educación caballeresca. Las condiciones sociales y políticas de esta época hace que surja un tipo de hombre que se distinga por sus condiciones guerreras. De aquí la importancia de la educación física, valor, honor, fidelidad y cortesía.

Formación escolástica
En el siglo XII parece haberse logrado una relativa bonanza y orden en la vida política y social de Europa después de las continuas invasiones. Los fundamentos culturales y educativos clásicos se conservaban en monasterios y castillos y ahora vuelven a la calle. Surgen numerosas escuelas municipales y gremiales que son el preludio de las universidades como una necesidad que presentaban las escuelas catedralicias. Hay dos vertientes:
a.     Scholasticus: están en los primeros siglos en la Edad Media donde se enseñaba el Trivium (gramática, retórica y dialéctica).
b.     Cuatrivium: dentro de ella se enseñaban aritmética, geometría, astronomía y música lo que se conoce como las artes liberales. Más tarde se introduce la filosofía y teología.
La enseñanza en la escolástica se basa en la ciencia y en la teología que dan un cambio radical. Su finalidad era enseñar una verdad al hombre y una verdad revelada. Sus caracteres fundamentales son los siguientes:
1.    Sus autores y sus objetivos son tradicionales porque prefieren guardar y enseñar los conocimientos logrados por generaciones anteriores eludiendo la novedad.
2.    Colectivo, porque se obtuvo del esfuerzo de los pensadores.
3.    La formación escolástica intenta probar que no existen diferencias entre razón y revelación, es decir, entre la fe y el saber.
4.    El método de enseñanza escolástico es el deductivo logístico, más adecuado para apoyar verdades encontradas que para descubrir otras nuevas.
El siglo XIII marca el punto culminante del desarrollo científico de la Edad Media. Su base era un compendio entre la enciclopedia de Aristóteles y la sabiduría de Platón que englobaban la lógica, la moral, la política, la metafísica, la psicología y las ciencias naturales y la física. Todo esto se apoyaba en la influencia que se recibía de la cultura árabe y la judía.

En la educación de la Edad Media abundaron los tratadistas de temas relativos a la enseñanza. El problema más claro se presentaba entre las verdades naturales (de razón) y verdades sobrenaturales (de fe). Es objetivo de estudio por Tomás de Aquino. Tanto las verdades naturales como las sobrenaturales tienen la misma procedencia, que es Dios.
La filosofía adquiere mayor apreciación en cuanto a que duda a la teología. La base principal de su teoría son las ideas de Aristóteles. La aportación pedagógica en el cambio que su doctrina supuso en el planteamiento de dichas cuestiones filosóficas se refleja en el libro “De Magistro”. En este libro se habla de:
§  La clase de influencia que puede ejercer el educador sobre el alumno. El alumno posee en su interior unos primeros principios de la ciencia de los cuales emana el resto.
§  Al educador corresponde básicamente el facilitar el proceso; el maestro ayudará al alumno a desarrollar sus primeros principios provocando sus ansias de aprender y entender.
Todos los conocimientos estaban recogidos en la enciclopedia de Vicente de Beauvais, autor de la obra “Speculum Majus”. Este libro está dividido en tres tomos pero el que nos interesa es “Speculum Naturale” que presenta al Universo como algo total donde se ve la huella de Dios. “Speculum Historiale” que muestra una historia de la humanidad desde el  momento de la Creación acentuando aquellos hechos en los que se ve la mano de Dios. Y “Speculum Doctrinale” que intenta resumir todo el saber logrado de los pensadores escolásticos; se divide en diecisiete libros en donde se nos dicen los rasgos esenciales del educador que debe ser prudente en los consejos y amable en la conversación.
Un maestro ejemplar tenía que ser inteligente, de vida clara modesto y conocedor de todos los secretos. Es un error usar la violencia con los discípulos. Con los díscolos aconseja severidad que irá precedida de la advertencia.

La educación universitaria
Otro momento en el desarrollo de la educación seglar en la Edad Media está constituido por el nacimiento de las Universidades en el siglo XII. Varios acontecimientos  contribuyeron a formar este centro de enseñanza de finalidad esencialmente docente y dedicada a los estudios superiores:
§  La penetración de la ciencia árabe en el mundo cristiano a través de las escuelas de traductores como la de Toledo y la de Salerno.
§  El desarrollo del sentido corporativo dentro de las profesiones.
§  La estabilidad político – social en el momento más pacífico de la historia occidental.
El término de Universidad está tomado del latino Universitas y hace referencia al nombre que recibió en París al adquirir personalidad jurídica como corporación: Universitas magistrorum et scholarium Parisium commorantium (Unión de los maestros y escolares que moran en París).
Tres notas esenciales hacen a la Universidad original:
a.    Corporación: la Universidad llaga a tener existencia como tal en el momento en el que se cristaliza como corporación. Como en los Gremios, en los estudios se procede de escolar a bachiller y a maestro. Así como en el gremio para pasar de oficial a maestro era preciso producir una obra maestra, el doctor antes de ser maestro tenía que mostrar su capacidad en una “Lección Magistral”.
b.    Universalidad: este nuevo centro de enseñanza permitía la máxima universalidad en sus centros de estudios. El concepto universalista del saber, la unidad de la lengua (el latín), la semejanza del contenido y del método en los estudios, la validez de los títulos, todo contribuía al constante trasiego e intercambio de profesores entre unos y otros centros universitarios.
c.    Autonomía: dentro de la unidad que caracterizaba a todos los centros occidentales de estudios, había una gran variedad en la organización interna debido a su régimen autonómico. Cada centro se regía a sí mismo en lo académico, administrativo y jurídico. Las intervenciones de las autoridades civil y religiosa eran para conceder privilegios.

 Su organización varía según las universidades. Unos constituyen sociedades o agrupaciones de maestros. Otras forman corporaciones de estudiantes y otras, como la de Salamanca, de estudiantes y maestros. Las Universidades se dividen en “naciones” que agrupan a los estudiantes de los diversos países, y en “facultades” según los diversos estudios que originalmente eran artes, teología, medicina y derecho.
Respecto a la enseñanza universitaria consistía en general en la exposición y análisis de un texto, en las cuestiones o presentación de argumentos y en la discusión de temas sugeridos por el maestro.
La Universidad española de Salamanca es una de las cuatro que adquieren fama internacional en el Medievo. Junto a París, Oxford y Bolonia recibe una referencia especial en el Concilio Ecuménico de Viene celebrado en 1311.
No se conoce con exactitud la fecha de su fundación. Para encontrar el primer documento universitario oficial en España nos tenemos que trasladar a 1242, que consiste en un privilegio dado por el rey Don Fernando a Salamanca. La influencia de las universidades en la Edad Media fue grande tanto política como culturalmente.
La educación gremial y municipal.

Por su parte las ciudades, a medida que se desarrollaban, crearon también escuelas, las cuales se llamaron municipales. Eran independientes de las claustrales y catedrales. Los alcaldes nombraban a un rector o director quien se encargaba de seleccionar a los maestros.
No ha habido en la Edad Media teóricos de la Educación sobresaliente. Existieron en cambio muchos educadores, generalmente monjes y escolásticos como por ejemplo San Isidoro de Sevilla Santo Tomás de Aquino, San Isidoro, Alcuino, San Jerónimo,...

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