La educación monástica
La Iglesia salva el tesoro y la cultura de los pueblos; esta tarea y
misión providencial la cumple la Iglesia mediante una institución de grandísima
eficacia educadora: el monacato.
La pedagogía monástica no fue un
proyecto de estudios o de normas educativas ideadas por algún pensador. Sin
embargo fue esencialmente la creación sólida de una firme institución, capaz de
ir dominando con la piedad el trabajo y el estudio, la fuerza del ambiente. Los
monasterios constituyen grandes colonias educativas a cuyos alrededores se van
formando grandes núcleos de población.
Entre los monasterios hay que
contar en primer lugar los de orden benedictina; en la Edad Media alcanzan su
máximo desarrollo hasta convertirse en el eje de la educación monástica
occidental. Después se desarrollan los monasterios y conventos de otras órdenes
como lo cluniacenses y cistercienses y los de los franciscanos y los dominicos
que también contribuyeron a la cultura y a la educación medieval.
En los monasterios lo esencial
era la vida religiosa y sólo subdiariamente la cultura y la educación. Su
aspecto intelectual era muy bajo pero en cambio fue muy elevado su lado moral y
espiritual. Su finalidad educativa más importante era la formación de los
monjes.
Los obispos se preocuparon a lo
largo de la alta Edad Media de la formación de aquellos jóvenes que querían
acceder al sacerdocio. Recomendaban de esta forma a los párrocos esta
formación, constituyéndose las escuelas parroquiales. Ellos mismos organizaron,
junto a las catedrales, centros de estudio que recibieron el nombre de escuelas
episcopales o catedralicias.
Las escuelas catedralicias
En ellas la enseñanza estaba a cargo de un didascalus,
aunque también participaba en ésta los mismos obispos, monjes y sacerdotes. Las
escuelas catedralicias estaban destinadas principalmente a la formación de los
clérigos. Su enseñanza estaba constituía por materias realistas y humanistas.
La educación de la mujer no
sufrió tanto como la del hombre, puesto que su vida se transcurría en la
tranquilidad del hogar doméstico. Para educar a sus hijas las personas
poderosas acudían a veces a profesores civiles, pero la mayoría las entregaban
a las religiosas. En los conventos se copiaban libros y se hacían labores.
Educación palatina y estatal
Con el transcurso del tiempo la
educación monástica y eclesiástica medieval se había ido deteriorando.
Carlomagno observó las
deficiencias de la cultura eclesiástica y seglar de su tiempo y trató de
subsanarlas. Para ello empezó por organizar su palacio, una escuela a la que
asistieron él mismo, su familia y algunos nobles seleccionados por el servicio
de la Iglesia y del Estado. Al frente de ella puso a Alcuino. En la escuela se
enseñaba toda clase de materia, desde lo más elemental, como la escritura o la
lectura, hasta los humanistas en latín.
Dicha escuela de palacio
consiguió hacer de los toscos guerreros que rodeaban a Carlomagno personas
instruidas y amantes de la cultura. Carlomagno organizó dos escuelas destinadas
a la enseñanza de la música religiosa. Se crearon escuelas de dos grados:
pequeñas y episcopales. En las primeras se enseñaba la lectura, la escritura,
la gramática y música. En las segundas comprendía las siete artes liberales y
debían servir de preparación a la teología.
La escuela palatina no cesó con
la muerte Carlomagno sino que continuó con su hijo Luis el Piadoso.
Educación caballeresca
Otro elemento de la educación
seglar de la Edad Media lo constituye el desarrollo de la educación
caballeresca. Las condiciones sociales y políticas de esta época hace que surja
un tipo de hombre que se distinga por sus condiciones guerreras. De aquí la
importancia de la educación física, valor, honor, fidelidad y cortesía.
Formación escolástica
En el siglo XII parece haberse
logrado una relativa bonanza y orden en la vida política y social de Europa
después de las continuas invasiones. Los fundamentos culturales y educativos
clásicos se conservaban en monasterios y castillos y ahora vuelven a la calle.
Surgen numerosas escuelas municipales y gremiales que son el preludio de las
universidades como una necesidad que presentaban las escuelas catedralicias.
Hay dos vertientes:
a. Scholasticus: están en los primeros siglos
en la Edad Media donde se enseñaba el Trivium (gramática, retórica y
dialéctica).
b. Cuatrivium: dentro de ella se enseñaban
aritmética, geometría, astronomía y música lo que se conoce como las artes
liberales. Más tarde se introduce la filosofía y teología.
La enseñanza en la escolástica
se basa en la ciencia y en la teología que dan un cambio radical. Su finalidad
era enseñar una verdad al hombre y una verdad revelada. Sus caracteres
fundamentales son los siguientes:
1. Sus autores y sus objetivos son
tradicionales porque prefieren guardar y enseñar los conocimientos logrados por
generaciones anteriores eludiendo la novedad.
2. Colectivo, porque se obtuvo del esfuerzo de
los pensadores.
3. La formación escolástica intenta probar que
no existen diferencias entre razón y revelación, es decir, entre la fe y el
saber.
4. El método de enseñanza escolástico es el
deductivo logístico, más adecuado para apoyar verdades encontradas que para
descubrir otras nuevas.
El siglo XIII marca el punto
culminante del desarrollo científico de la Edad Media. Su base era un compendio
entre la enciclopedia de Aristóteles y la sabiduría de Platón que englobaban la
lógica, la moral, la política, la metafísica, la psicología y las ciencias
naturales y la física. Todo esto se apoyaba en la influencia que se recibía de
la cultura árabe y la judía.
En la educación de la Edad Media
abundaron los tratadistas de temas relativos a la enseñanza. El problema más
claro se presentaba entre las verdades naturales (de razón) y verdades
sobrenaturales (de fe). Es objetivo de estudio por Tomás de Aquino. Tanto las
verdades naturales como las sobrenaturales tienen la misma procedencia, que es
Dios.
La filosofía adquiere mayor
apreciación en cuanto a que duda a la teología. La base principal de su teoría
son las ideas de Aristóteles. La aportación pedagógica en el cambio que su
doctrina supuso en el planteamiento de dichas cuestiones filosóficas se refleja
en el libro “De Magistro”. En este libro se habla de:
§ La clase de influencia que puede ejercer el
educador sobre el alumno. El alumno posee en su interior unos primeros
principios de la ciencia de los cuales emana el resto.
§ Al educador corresponde básicamente el
facilitar el proceso; el maestro ayudará al alumno a desarrollar sus primeros
principios provocando sus ansias de aprender y entender.
Todos los conocimientos estaban
recogidos en la enciclopedia de Vicente de Beauvais, autor de la obra “Speculum
Majus”. Este libro está dividido en tres tomos pero el que nos interesa es
“Speculum Naturale” que presenta al Universo como algo total donde se ve la
huella de Dios. “Speculum Historiale” que muestra una historia de la humanidad
desde el momento de la Creación
acentuando aquellos hechos en los que se ve la mano de Dios. Y “Speculum
Doctrinale” que intenta resumir todo el saber logrado de los pensadores
escolásticos; se divide en diecisiete libros en donde se nos dicen los rasgos
esenciales del educador que debe ser prudente en los consejos y amable en la
conversación.
Un maestro ejemplar tenía que
ser inteligente, de vida clara modesto y conocedor de todos los secretos. Es un
error usar la violencia con los discípulos. Con los díscolos aconseja severidad
que irá precedida de la advertencia.
La educación universitaria
Otro momento en el desarrollo de
la educación seglar en la Edad Media está constituido por el nacimiento de las
Universidades en el siglo XII. Varios acontecimientos contribuyeron a formar este centro de
enseñanza de finalidad esencialmente docente y dedicada a los estudios
superiores:
§ La penetración de la ciencia árabe en el
mundo cristiano a través de las escuelas de traductores como la de Toledo y la
de Salerno.
§ El desarrollo del sentido corporativo dentro
de las profesiones.
§ La estabilidad político – social en el
momento más pacífico de la historia occidental.
El término de Universidad está
tomado del latino Universitas y hace referencia al nombre que recibió en París
al adquirir personalidad jurídica como corporación: Universitas magistrorum et
scholarium Parisium commorantium (Unión de los maestros y escolares que moran
en París).
Tres notas esenciales hacen a la
Universidad original:
a. Corporación: la Universidad llaga a tener
existencia como tal en el momento en el que se cristaliza como corporación.
Como en los Gremios, en los estudios se procede de escolar a bachiller y a
maestro. Así como en el gremio para pasar de oficial a maestro era preciso
producir una obra maestra, el doctor antes de ser maestro tenía que mostrar su
capacidad en una “Lección Magistral”.
b. Universalidad: este nuevo centro de
enseñanza permitía la máxima universalidad en sus centros de estudios. El
concepto universalista del saber, la unidad de la lengua (el latín), la
semejanza del contenido y del método en los estudios, la validez de los
títulos, todo contribuía al constante trasiego e intercambio de profesores
entre unos y otros centros universitarios.
c. Autonomía: dentro de la unidad que
caracterizaba a todos los centros occidentales de estudios, había una gran
variedad en la organización interna debido a su régimen autonómico. Cada centro
se regía a sí mismo en lo académico, administrativo y jurídico. Las
intervenciones de las autoridades civil y religiosa eran para conceder
privilegios.
Su organización varía según las universidades.
Unos constituyen sociedades o agrupaciones de maestros. Otras forman
corporaciones de estudiantes y otras, como la de Salamanca, de estudiantes y
maestros. Las Universidades se dividen en “naciones” que agrupan a los
estudiantes de los diversos países, y en “facultades” según los diversos
estudios que originalmente eran artes, teología, medicina y derecho.
Respecto a la enseñanza
universitaria consistía en general en la exposición y análisis de un texto, en
las cuestiones o presentación de argumentos y en la discusión de temas
sugeridos por el maestro.
La Universidad española de
Salamanca es una de las cuatro que adquieren fama internacional en el Medievo.
Junto a París, Oxford y Bolonia recibe una referencia especial en el Concilio
Ecuménico de Viene celebrado en 1311.
No se conoce con exactitud la
fecha de su fundación. Para encontrar el primer documento universitario oficial
en España nos tenemos que trasladar a 1242, que consiste en un privilegio dado
por el rey Don Fernando a Salamanca. La influencia de las universidades en la
Edad Media fue grande tanto política como culturalmente.
La educación gremial y
municipal.
Por su parte las ciudades, a
medida que se desarrollaban, crearon también escuelas, las cuales se llamaron
municipales. Eran independientes de las claustrales y catedrales. Los alcaldes
nombraban a un rector o director quien se encargaba de seleccionar a los
maestros.
No ha habido en la Edad Media
teóricos de la Educación sobresaliente. Existieron en cambio muchos educadores,
generalmente monjes y escolásticos como por ejemplo San Isidoro de Sevilla
Santo Tomás de Aquino, San Isidoro, Alcuino, San Jerónimo,...
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